domingo, 28 de mayo de 2017

8 años de mi primera cita con un chico

Parece que fue ayer cuando quedamos para conocernos por primera vez, aquella estación que hacia de punto intermedio entre nuestros dos hogares. Parece que fue ayer; pero ya han pasado ocho años de aquel momento que marco mi vida para siempre.

Todo comenzó por causalidad en una antigua red social juvenil. Tras estar todas las tardes hablando por el chat, contándonos lo apasionado que eran nuestros días, llego el momento de dar un paso más y darnos nuestros teléfonos. Aun recuerdo la primera llamada que me hiciste, estabas ilusionado y a la vez nervioso porque al día siguiente teníamos nuestra primera cita. Me decías entre risas que te habías comprado ropa nueva para así impresionarme, como si tu forma de ser no fue lo primero que me impresiono.
 
Y llego el momento decisivo, el de quedar en persona. Nuestra primera cita. Tu no lo llegaste a saber, pero tú te convertiste en la primera cita que tuve con un chico. Que responsabilidad era eso, menos mal que no lo llegaste a saber. Ese fue mi pequeño secreto.
 
Cierro los ojos y veo aun el momento exacto en que tú estabas saliendo de la boca de la Renfe y estabas subiendo las pocas escaleras que nos separaban.
Y ya enfrente uno del otro no sabíamos como saludarnos. Al final optamos por lo más sencillo y menos arriesgado, darnos la mano. A partir de ese momento la cita fue a peor, en plena caída libre, no por ti, si no por mi. De nuevo volvió a aparecer ese viejo monstruo en mi vida, como otras veces lo había hecho negándome y arruinandome los pequeños momentos en los que uno puede ser feliz y disfrutar.
 
Nunca te llegue a comentar nada de lo de ese monstruo, quizá por esto tu nunca llegabas entender y te parecía raro algunos comportamientos míos. Al final paso lo que paso, se acabo, tanto tu como yo no podíamos más con la situación, al final cada uno decidió seguir su propio camino.
Pasado algún tiempo te intente contar la verdad de lo que paso, la primera vez que se lo iba a decir a alguien. Pero ya era demasiado tarde y decidiste borrarme de tu pasado para siempre.
 
Y en la actualidad sorprendentemente hay veces que nos encontramos en algunos eventos y manifestaciones LGTBI, con lo grande que es Madrid. Aunque nuestras miradas se crucen en estos eventos, nunca creo que nos volvamos a dirigir la palabra. Yo a pesar de todo no puedo dejar de mirarte disimuladamente y simplemente agradecerte por todo lo vivido durante esa etapa en mi vida
¡Gracias M!

1 comentario:

  1. Hay que ver lo que recordamos, esas primeras veces ^^
    La primera vez es siempre importante, tanto para lo bueno como para lo malo. Así aprendemos también de nuestros errores. Y cuando echamos la mirada atrás, nos damos cuenta lo que hemos avanzado.
    Muy valiente el contar esto, aunque sea de manera anónima, te lo digo de corazón.
    Saludos.

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